Desde que vi esta receta en el blog de A comer y a callar, sabía que la tenía que hacer. Y no es que de pequeña me gustara este tipo de postres, más bien no me hacía mucha gracia, sobre todo por la consistencia tan densa y pastosa. Pero es que la receta es tan fácil y rápida, que no me he podido resistir, eso sí la gelatina que tenía en casa era de limón, así que no ha podido ser rosa. Te confieso que han quedado deliciosos, y ahora te voy a dar mi truco, que no fue otra cosa que aprovechar restos. La semana pasada hice las dichosas torrijas (en mi casa se llaman rebanadas), y me sobró leche de remojar el pan. Como estaba aromatizada con naranja y canela, pensaba usarla para hacer arroz con leche, pero al final me decanté por esta receta. Y es ese punto de canela, que casi no se nota, sólo lo justo, lo que le da un toque especial.
INGREDIENTES:
1 sobre de gelatina de limón
200 ml. de nata líquida para montar
100 gr. de azúcar (se me fue la mano y cayeron 130 gr.)
200 gr. de queso de untar (mi tarrina era de 300 gr. y se la eché toda)
PREPARACIÓN:
1. Pulverizar el sobre de gelatina en el vaso de la thermomix unos 10 seg./vel. 5-10.
2. Añadir 250 gr. de leche (la que me quedaba aromatizada eran 300 gr. y se los eché de una vez), y mezclar 10 seg./vel. 4.
3. Programar 5 min./60º/vel. 2.
4. Añadir el queso, la nata, el azúcar y el resto de la leche y mezclar 10 seg./vel. 4. Triturar 10 seg./vel. 10 para que quede más fino.
5. Llenar los vasitos y meter en la nevera 4-5 horas hasta que cuaje. Lo bueno es que, como no se ha calentado mucho, la mezcla no está muy caliente y no hay que esperar para meter en la nevera.
Con estos ingredientes me ha dado para 10 vasitos: más fácil, rápido y natural... IMPOSIBLE. Anímate a probarlo, no necesitas la thermomix, pero teniéndola es una tontería no darle uso.
Voy a aprovechar y apuntarme con esta receta al sorteo de Carmela por sus 3 años, que consiste en hacer una receta para niños, y es que estoy segura de que les van a encantar, y a los que no son tan niños también, eh!
