Si el año pasado estuve esperando una eternidad, en esta ocasión ha llegado casi sin esperarlo. Y es que yo todavía no le he comprado los regalos a mi AIG, no se me podía ni pasar por la cabeza que era el mío cuando ayer me llegó el paquete, menuda alegría me llevé.
Esta es una experiencia muy positiva que le recomiendo a todo el mundo. Este año me pensé un poco si participaba o no, pero al final me decidí, total, 20 euros no es tanto y así le damos un poco de vida a la economía, a ver si empiezan a circular paquetes por todos lados. Aunque pueda parecer una broma, el otro día me trajo uno un antiguo compañero de trabajo, me dijo que estaba en una lista de correos y que en esta época lo suelen llamar porque hay más envíos de paquetería así que, por poco que sea, en algo contribuimos a ver si esto arranca por fin de una vez.
Todavía no he dicho lo más importante: ¿quién es mi AIG? Pues este año ha sido Carmen, de El pucherte de Mari. MUCHÍSIMAS GRACIAS, me ha gustado todo lo que me has enviado. Debo tener algo con la comunidad valenciana porque el año pasado me llegó de Alicante y en esta ocasión viene de Valencia. Espero que tu AIG te cause la misma alegría que he sentido yo al abrir todos los paquetes.
Aunque me llegó de noche (quién se cree que con el cambio de hora hay ahorro de luz) no me pude resistir a sacar una foto de todos los paquetes. Como soy muy cotilla, ahora voy a enseñarlos más detenidamente, como me gusta verlos a mi.
El pez amarillo intuyo que es una tabla para cortar verduras, que siempre viene bien. A mi me viene ideal porque no tengo mucha fuerza y no pesa nada. El paquete es dulce de membrillo hecho por ella misma. Aquí está su receta.
Este regalo es el plato fuerte, por más moldes que tenga, me encanta tener más. Aunque no haga tantas recetas me hace ilusión tenerlos. Además, no tenía ninguno con formas, sino los tradicionales, así que tengo que probarlo pronto.
Ideales para hacer recetas en Navidad, que ya está a la vuelta de la esquina. Puesto que se empeñan en adelantarla, vamos a darle uso a todas estas cosas.
El bote con las bolitas para las galletas me ha hecho mucha ilusión, la campana es muy graciosa, y las servilletas siempre vienen bien. No sé si a los demás les pasa lo mismo pero, cuando las veo con dibujitos, nunca las compro porque son más caras, así que siempre viene bien que te las regalen.
Estas galletas tan estupendas que llegaron en perfecto estado están hechas por ella, ya faltan unas cuantas, pero es que era inevitable no probarlas. Solo diré que pensé que estaba comiendo las típicas galletas de mantequilla de la caja azul, bueno, estas están más buenas.
Y este paño tan bonito, como tenía todas las cosas encima, quería hacerle una foto para que se viera bien. No me puedo quejar, me ha gustado mucho todo lo que me has mandado, otra vez, muchísimas gracias Carmen. Ahora me tengo que poner las pilas y comprar los regalos para mi AIG.
Casi se me olvida, no podía terminar esta entrada sin darle las gracias a Jessica, de Decogalletas, que es quien lo ha organizado este año. Muchas gracias por tu tiempo y las molestias que te podamos causar.













